Cómo la maestría en valuación está cambiando mi forma de diseñar proyectos

Hace más de diez años que no me sentaba en un aula de forma recurrente.

Al terminar mi primer semestre de la maestría en valuación, inevitablemente comparé cómo estudiábamos antes y cómo aprendemos hoy.

Recuerdo pasar horas buscando información estadística, revisando documentos y construyendo bases para un proyecto. Hoy, gran parte de esa información puede obtenerse en segundos gracias a herramientas de inteligencia artificial.

Y eso no es algo malo.

Porque el verdadero valor ya no está en encontrar los datos.

Está en saber interpretarlos.

Diseñar ya no es solamente resolver espacios

Durante años he desarrollado proyectos considerando funcionalidad, estética, planeación y ejecución.

Sin embargo, algo cambió este semestre.

Ahora, además de preguntarme cómo funcionará un espacio, me descubro haciéndome otra pregunta:

¿Cómo responderá el mercado a esta decisión dentro de cinco, diez o quince años?

Es una perspectiva distinta.

No se trata únicamente de diseñar una cocina bonita o una distribución eficiente.

Se trata de entender cómo ciertas decisiones pueden proteger, mantener o incluso incrementar el valor de una propiedad a través del tiempo.

Y apenas vamos en el primer semestre.

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De pequeños pasos nacen grandes cambios